lunes, 10 de diciembre de 2007

GRAPAS


Este maltrecho cuadro sufrió los embates de mi madre, que lo confundió con basura y lo tiró.
Recuperado in extremis de un contenedor mugriento, me lo llevé a mi casa definitivamente, ( tengo muchas cosas en casa de mis padres, hermanas..bueno, en casa de todo el mundo)
Tiene unos 10 años, y es un collage a base de cartulinas, grapas y fotos que hice a una señora en una playa, y a un alumno mío de cuando dí clases de dibujo en la escuela de hostelería y agraria de Vilamarín (Ourense) fumigando unos campos con una especie de mascara antigas que le daba un aspecto como de cazafantasmas en camiseta.
Guardo muchos buenos recuerdos de Vilamarín, y de los que fueron mis primeros alumnos (fue mi primer trabajo en la enseñanza pública).
Fueron unos meses muy surrealistas. Jugaba al baloncesto con mis alumnos vestidos de camarero, algunos mayores que yo.
Vivía en una casa aislada en medio del monte que estuvo a punto de venirse abajo en el famoso terremoto de Becerreá, que también pegó muy fuerte por allí. Al notar el fortísimo vaiven de la casa, me fuí en coche hasta el instituto (que era también residencia), y aunque era de madrugada estaban todos los chavales (y el personal) en medio del campo de fútbol, con cara de susto.
Y al final de curso, los alumnos de Hostelería organizaron una fiesta en el Castillo de Villamarín (un sitio precioso), en la que estuve probando las habilidades en hacer cócteles de uno de mis alumnos (que un año después por cierto, ganó un campeonato mundial de cocteleros).
El caso es que el chaval era habilidoso, porque me cogí la mayor borrachera de mi vida. Me salvó de la verguenza el alcalde del pueblo, que estaba mucho peor que yo. Además, a él le paró la guardia civil y a mi no (yo fui arrastrándome a casa, que estaba cerca)