jueves, 13 de mayo de 2010

Salón del Comic Barcelona 2010



































































































El Salón del Comic de la crisis ya se ha acabado, y después de estos cuatro días se puede ratificar que, efectivamente, se nota la crisis, y mucho, aunque a los dibujantes de comics la crisis nos da igual porque nunca
hemos conocido otra cosa.
He pasado largas horas metido en un stand, jurando, como todos los años, no volver nunca, pero sabiendo que al final lo haré porque siempre hay pequeñas cosas que hagan que merezca la pena.
Este año he tenido suerte con mis compañeros de stand y eso ha sido una de las cosas que me hacen sentir menos escaldao de practicar este oscuro e incierto oficio.
En las fotos, de arriba abajo, vemos a mis compadres del stand de la izquierda, mi amigo Celestino, y su (y ahora mi) colega Jaume , un tío de lo más singular, del que os enlazo una de sus múltiples facetas en la red.
Justo debajo vemos a Celestino, en el fallido proceso de intentar venderle un comic a un hombre, que parece contestarle con el dibujo de la camiseta.
Debajo de esta imagen podemos ver a Abel Portillo, mi compañero de stand de la derecha, (bueno, sólo le vemos el brazo), dibujando a una niña (que se llamaba Irenia), en dos fases. La primera que aparece es cuando le daba el dibujo...podemos ver la cara de alegría de la niña, que era de impaciencia segundos antes, momento que recoge la foto de abajo.
La siguiente muestra al público lo que siempre quiso saber...¿qué hay bajo el mostrador de un stand en el salón del comic?..¿comics?...¿dinero?...¿mierda?...efectivamente, la respuesta correcta es la número 3.
Más abajo podemos ver a Celestino saludando a la cámara y a mí sujentándola, matando uno de los millones de momentos de aburrimiento.
Más abajo aún dos momentos más de Abel en acción y de la niña en ascuas.
Un poco más abajo observamos a un servidor junto a El Listo, Xavier Águeda, que se ha quedado con todo el mundo en el salón del comic, pese a que lo suyo no es un comic, sino un divertidísimo libro intitulado El Gran Libro de La Cinefilia.
Vemos un poco más abajo a Jaume´s Club ejerciendo de diyei, cosa que desde aquí le agradezco porque hizo mucho más llevadero el trance.
Y más abajo algunas fotos de mi stand, Miriam leyendo Mensajes, (muy sabia decisión) y Celestino haciendo flexiones montando el stand.
Y bueno, aunque he venido algo desanimado (no mucho más que otros años, aunque después se me pasa), esa sensación se ha volatilizado al leer la crítica que he leído en el blog de Celestino sobre mi trabajo. Me ha dejado sin palabras y con el ánimo esta vez por las nubes...sólo porque haya alguien que aprecie tus cosas así ya merece la pena hacerlo, sin duda...(yo también te quiero, Celestino).
He podido volver a casa a pesar de los volcanes, he ido a trabajar como un campeón a pesar de no haber dormido, he comido caliente, ...y ahora ya estoy recuperado y preparado para seguir dibujando.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

"me hacen sentir menos escaldao de practicar este oscuro e INCIERTO oficio"

Pero... no eres funcionario? No te autopublicas?

mariano dijo...

Si, anónimo, esto de dibujar comics es un oficio difícil, hay pocos lectores, escasa consideración de este medio (el comic) como un medio expresivo y artístico como lo puede ser cualquier otro.
Esto redunda en un escaso beneficio, digamos material, para la cantidad de horas que cualquier dibujante dedica a esto. Sarna con gusto, desde luego, no pica. Cada oficio tiene sus grandezas y sus miserias.
Respecto a lo que dices, no entiendo muy bien con qué intención, sí, soy profesor de dibujo (funcionario, si tú le quieres llamar así a mi otro trabajo). Pero no se qué tiene que ver esto o en qué contradice a que el mundo de la edición y del dibujo de comics esté complicado.
Con esto mismo te contesto a la segunda pregunta. Soy el editor de gran parte de mi trabajo, porque hay pocas editoriales que arriesguen por un trabajo como el mío, es más fácil para ellas reeditar cosas que funcionaron décadas atras, o seguir líneas que (las editoriales creen que) funcionan y que ya tienen su público.
Pero entiendo que, empresarialmente, tal y como están las cosas, se arriesgue poco.
Ser autor y editor es bastante habitual en este momento, es una decisión que implica más esfuerzos por parte del autor, pero que es bastante factible hoy en día, gracias al abaratamiento y la mayor calidad de los medios de impresión y de difusión.
La democrtaización de la edición tiene también sus miserias y sus grandezas. Entre estas está posibilitar que muchas cosas, muy buenas muchas veces, y otras no tanto (igual que en el mundo de las "editoriales") salgan a la luz y no se queden en los tinteros o en las cabezas de muchos autores.
Espero que esto que te explico te libere de esos prejuicios que veo en tus palabras contra los funcionarios y contra los autores-editores.

O a lo mejor son simplemente contra mí, pero no lo puedo saber si firmas como anónimo.
En todo caso, te invito a que leas mis comics, verás que a veces los funcionarios autoeditores podemos hacer cosas buenas, o incluso buenísimas, como es mi caso.

David Buceta dijo...

Pues vaya, cuando me comentaste lo del Saló no me diera cuenta, pero estuvimos al lado... Dos stands a la izquierda estábamos nosotros, partiendo de tu posición... Al lado de Adobo estábamos...

¡Pardiez, qué pequeño es el mundo! (aunque Barcelona no)

mariano dijo...

Si, es que de hecho me sonaba mucho vuestro último número y debe ser porque lo anduve ojeando..
Me hubiera gustado dar más vueltas por ahí, pero este año estuve yo sólo en el stand y apenas me moví del sitio