jueves, 24 de enero de 2008

ATREZZO PARA "CATALINA"



Esta imagen, que también puede verse en el estudio, es parte del atrezzo que hice para la película CATALINA, de mi amigo Mario Iglesias.

Se supone que era parte de la obra de una artista "moderna" interpretada magníficamente por mi también amiga Iria Piñeiro.

Hice un montón de "obras" que se suponía eran el registro de intervenciones con ladrillos en espacios urbanos.

Como no tenía ganas de andar poniendo ladrillos en plena plaza del obradoiro, o en medio de carreteras como en el caso que nos ocupa, hice los montajes con unos ladrillos que amablemente me prestó Suso Esturao, padre de uno de mis alumnos, y que tiene un almacén de materiales de construcción en Touro. Después de horas de trabajo al sol, en uno de los días más calurosos del año, (qué cabrón es el Murphy ese), y de hacer unas cien fotos con distintas distribuciones de los ladrillos, hice fotos de los espacios donde debían aparecer y el resto fué cosa del Photoshop, gran amigo de los artistas .

La película, también protagonizada por Emma Alvarez León y Javier Albalá (actorazos), es altamente recomendable para los amantes del arte, ya que va sobre la desdichada vida de una artista y su pandilla, de la que yo formo parte, ya que también actúo en la película, haciendo se supone que de mí mismo, con greñas y un aspecto lamentable. Esta es la única razón para no ir a verla, el resto, son todo loas para este segundo largo de Mario, tan bueno como el primero, De Bares.

Los amantes del buen cine no deben perder de vista a este director, con el que tengo que decir que ha sido una suerte, y toda una experiencia trabajar, a pesar de que intentó hacerme pasar por humillaciones como hacerme salir roncando y cosas así (finalmente no se salió con la suya).

La supuesta artista objetual, Merche en la película, tambien hacía montajes con ladrillos en las galerías, así que tuve que currarme un sistema para colgar ladrillos de manera eficaz en las salas...Qué mejor que unos ladrillos de juja, que hice con porexpan, como el que aparece en la foto.

Dan el pego totalmente. Son muy buenos para usar en clase, y echárselos a algún alumno que esté hablando. Sólo son válidos para un uso, porque luego se sabrán el truco, pero el acojone que pase el individuo durante los dos segundos que tarde en averiguar que el ladrillo no le va a romper los dientes (como seguramente merecería) no tiene precio